Después de años donde lo más buscado en un corte era la sencillez, regresa con fuerza el arte de peinar la melena con un punto de sofisticación. Ya sea en acabados lisos o de ondas abiertas, cortos o largos, este otoño triunfan los sueltos muy pulidos y brillantes, trabajados con secador o planchas, y, por supuesto, sin rastro de encrespamiento.